24 enero 2008

Si lo llego a saber, ni me levanto

No hace mucho, mi buen corazón me llevó a realizar un gesto que, lo se, jamás será valorado en su justa medida.
Llevaba ya un año largo resistiéndome, pacientemente, a los ruegos y súplicas de mi pareja, que a continuación reproduzco convenientemente distorsionados para mantener su persona en el anonimato:

- Aaaaaay páaapa, acompáñame a ver “Hoy No Me Puedo Levantar”...

Como ya he dicho, así durante un año muuuuuy largo. Y claro, al final, uno se ablanda, le cogen en un renuncio, y acaba en el mega-centro comercial del triangulito verde comprando dos entradas para tal evento.

Para aquellos que no lo sepan, “Hoy No Me Puedo Levantar” es un musical que se representa, desde hace un par de años y con un éxito de público que ahora, a sabiendas de lo que es, no acabo de explicarme, en nuestra cada vez menos castiza
Gran Vía de Madrid.

Todo el mundo me dice lo mismo, que como a mi no me gustan los musicales, no soy la persona más cualificada para hablar sobre esta representación.
No señores. Claro que me gustan los musicales. Solo que tienen que ser buenos. Baste con indicar que
“The Rocky Horror Picture Show” está entre mis películas de cabecera, una de las pocas que nadie que se precie de ser cinéfilo debería de prescindir en su videoteca. O la versión anglosajona de “Jesus Christ Superstar”, con un inconmensurable Ian Gillan en su papel principal, que habitualmente suena en mi reproductor.

Es cierto que un servidor solo ha ido a unos pocos, pero si me han gustado, lo digo y punto. Por ejemplo, hace ya algunos años estuve viendo “La Bella y La Bestia”, y no me desagradó.
“We Will Rock You”, pese a jugar de mala manera con unas canciones tan míticas en el mundo del rock, como imperecederas, nunca dejo de interesarme como propuesta y escenografía por su indudable originalidad.

Pero en este caso, lo siento en el alma, la experiencia fue desoladora. Ni la propuesta, ni la escenificación, ni la historia me convencieron en absoluto.

Pero, por partes, quiero explicar por que.

Propuesta: Coger las canciones más emblemáticas del grupo
Mecano (posiblemente uno de los mejores grupos de pop españoles, si no el mejor), para realizar con ellas un más que manido pseudo-documental sobre lo que fueron los años ’80... unos años que, de tan sobados que han sido, han perdido ya todo su encanto. Encanto que, por otra parte, residía en la exaltación de lo exagerado, en todas las facetas.

Escenificación: Lo único bueno (que menos) es que los actores, en su mayoría, están creíbles en su papel, y que vocalmente se lo hacen muy bien. Saben cantar (que es la base de un musical). Y ya está. Nada más. Musicalmente toda la obra se apoya en un teclado omnipresente que se encarga de casi todos los sonidos, pregrabados, excepto la percusión y alguna trompeta perdida. Sonido
Casio total (¡como en los años ’80!, ahí si se lo han currado...). Coreográficamente, desastre total. Puede ser que tuvieran un mal día, yo no digo otra cosa. Puede que incluso sean excelentes bailarines. Pero ese día no hubo coordinación alguna en muchos de los números. Y tampoco puedo pasar por alto la participación de alguna que otra bailarina algo falta de fondo y tono físico.

Historia: A ver si esto os suena. Básicamente la representación entrelaza tres líneas argumentales muy originales, para nada vistas nunca antes jamás en la vida... A saber:

- Chico conoce chica. Chica pasa de chico. Chico se lo curra y conquista chica. Se quieren mucho. Chico pone cuernos a chica. Chica le manda a paseo. Se echan mucho de menos. Se reconcilian. Se quieren muchísimo más que nunca. Fin.

- Dos amigos llegan a la gran ciudad con ansias de triunfar. Viven la vida a tope y de juerga en juerga. Uno de ellos no sabe poner límites a la fiesta y acaba yonqui perdido. Moraleja, no seas yonqui que te mueres. Fin.

- Chico superguay monta un grupo con amiguetes. El bueno es el y los demás son comparsa. Le tientan las discográficas para que vaya en solitario. Deja tirado al grupo y se lo hace el solo. Triunfa, pero no es feliz. Se arrepiente y vuelve con ellos por amistad.

Aderezamos todo esto con todos los típicos tópicos de esa década (sexo, drogas, ambientes gays y/o andróginos, muchas luces de neón y mucha más laca) y lo servimos bien frío, casi helado. ¡Tenemos un musical perfecto!... o no.

Ya solo me queda comentar el hecho de que, además, ha habido
polémica y de la buena con la obra. Se trata de una creación y dirección original de Nacho Cano. Visto el éxito cosechado, los productores llegaron a la siguiente conclusión: Recortamos presupuesto y recursos escenográficos (hasta el punto de acortar la duración de la representación) en esta nueva temporada, seguimos cobrando lo mismo por las entradas (por cierto, un pastizal), y así sacamos más pasta. Como el creador Cano se negó a esta ¿estafa?, le han apartado de la obra, llegando incluso a prohibirle la entrada a las representaciones.

En fin, que cada uno saque sus propias conclusiones. Yo, como soy de natural buena persona, quiero pensar que la patraña de representación que presencié es fruto de estos recortes presupuestarios y de personal cualificado que ha sufrido la obra. Más de un millón de espectadores en varios años de espectáculo no pueden estar tan equivocados.

3 comentarios:

Berracus dijo...

Yo odio los musicales, y más los basados en la obra de grupos como Mamma tuya, Hoy no me sujetan las canillas, güi güil rac yu (y eso que Queeeeeen es mi grupo favoritísimo).
Creo que solo iría a ver un buen Rocky Horror y Cabaret, y éste úlitmo porque se ven patas femeninas (y ¡vaya patas!)

Enoch dijo...

Pues a mí sí me gustan. No es que sea un gran experto, sólo he visto Los Productores (en Madrid, muy bueno) y We Will Rock You (muy bueno en Madrid y soberbio en Londres), y nunca me han decepcionado.

Los argumentos no suelen ser muy elaborados... Lo que cuenta es el espectáculo y la música.

Por cierto, ponen Jesucristo Superstar en Madrid... ¿Alguien ha ido? ¿Qué tal está?

Ethrus dijo...

Pues yo estoy con enoch, a mí también me gustan, en cuanto al de "Hoy no me puedo levantar" me pareció buenísimo, y la coreografía y escenografía espectaculares. Cierto es que lo vi hace ya año y pico o dos años, y no se si con la última movida, la cosa habrá cambiado. Para el de "Los Productores" había sacado entradas pero me llamaron porque cancelaron la sesión. No he visto el de Jesucristo Superstar, pero no me han dado buenas referencias.